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14/07/2006 · Zaragoza es plana

Resulta cuanto menos curioso observar a toda una Señora Baronesa, con su uniforme Loewe de piquete, defendiendo los árboles de un paseo, para evitar su tala en una remodelación que no acaba de ser de su gusto. Desde estas breves líneas, mi más sincero apoyo, aunque igualmente lo hubiese recibido años atrás cuando los primos hermanos de estos mismos árboles estorbaban en la ampliación de la cafetería de su museo y la Señora Baronesa no había descubierto todavía lo bien que le quedaban los primaverales colores de la bandera de Greenpeace. A fin de cuentas, entonces sólo eran unos árboles, no como ahora.

 

Aquí en Aragón, no gozamos de baronesas que defiendan nuestros intereses, ni falta que nos hacen; pues todos solemos ponernos de acuerdo enseguida con la voz cantante, y por eso muchas veces cantamos los mismos temas sin darnos cuenta que los recitales no siempre son de Jota.

 

Reflexiono sobre esto cuando el tema de actualidad es el grano que le ha salido a la fachada de la Escuela de Bellas Artes y Oficios de Zaragoza. Un grano como el que le creció a la ría de Bilbao en su día, cuando le plantaron lo que se denominó como una ?Nave espacial?. Hoy Bilbao es el Guggenheim, pero fueron muchas las voces críticas las que se alzaron contra un proyecto que lo más perjudicial que tenía era precisamente ese aire futurista que hoy maravilla al mundo.

 

Si nos dedicásemos a dejar los edificios como están, podría volver a pasarnos como esas ruinas tan maravillosas que yacen bajo el asfalto del Paseo de la Independencia para disfrute de todos los aragoneses con poderes extrasensoriales. O bien, puestos a plantearnos que la mezcla de estilos es, lo que como algunos han denominado, una aberración arquitectónica; debiéramos tirar abajo los ejemplos más ilustrativos de la mezcla de estilos y remodelación en Aragón, como vienen ser la Aljafería, el Pignatelli o incluso nuestra catedral de la Seo, que a fin de cuentas no deje de ser una remodelación tras otra. Puestos ya a abogar por darle a los edificios el carácter que en un principio tuvieron, apuesto porque la escuela de Bellas Artes vuelva a ser sede de la exposición que en su día fue, puesto que para escuela de Artes no fue construida. Y ya que estamos preservando el carácter original de nuestra arquitectura, abogo porque tiren abajo el Palacio de Carlos V en la Alambra y no finalicen nunca la Sagrada Familia de Gaudí, puesto que ya esta muerto y lo que hace el japonés este tan famoso no se le parece en nada, aunque esté muy bien.

 

Cuando la tierra era plana y todos abogaban porque siempre fuera así, un hombre cruzó los mares para demostrar que era redonda y descubrió América.

Redonda, redonda? como el grano que le ha salido a la escuela de Artes y Oficios.

Publicado en Heraldo de Aragón