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16/07/2011 · Twittea que algo queda

La teoría del Efecto Mariposa nos dice que “El aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo”. Esto viene a significar que cualquier acción que hagamos por pequeña que sea, tiene repercusión tarde o temprano en el resto del planeta. La realidad es que movimientos sociales ocurridos en el último año como el 15M o las revoluciones árabes, han permitido descubrir una ecuación inesperada en este fenómeno. El Efecto Mariposa se ha visto multiplicado por mil al eliminar dos variables que lo condicionan: Espacio y tiempo. Internet y las Redes Sociales permiten ahora vivir el aleteo de la mariposa a la vez en China, New York o Zaragoza. Poco a poco nos acercamos a un nuevo fenómeno: La Conciencia Global Virtual. Algo parecido al concepto Gaia formulado por el británico James Lovelock, en este caso a través de una herramienta, los ordenadores. La sociedad mundial comienza a adquirir una conciencia a escala planetaria. Esto puede comprobarse en el desarrollo de acontecimientos como las catástrofes naturales, que son seguidas en tiempo real en todo el mundo y provocan un estado de ansiedad global impensable hace unos años. Millones de almas sufren a la vez en España por un terremoto ocurrido en Japón. Hasta hace poco tiempo, este fenómeno era regulado por los medios de comunicación, único puente entre el individuo y la información. Ahora, Internet posibilita a cualquier persona acceder de manera virtual hasta el origen mismo del suceso e incluso interactuar y propiciar reacciones en su entorno socialmedia, tales como promover donaciones, convocar manifestaciones, o incluso inventarse un bulo intencionado que lo condicione, cuyas consecuencias suelen ser imprevisibles, pues una vez algo está en Internet perdemos completamente su control y pertenece a este. Recientemente la dimensión del fenómeno de Conciencia Global Virtual ha podido verse en el caso del estudiante Tom MacMaster, que desde Escocia, se hizo pasar por una bloguera lesbiana que vivía en Damasco y se convirtió en uno de los símbolos de la oposición siria, llegando a conceder entrevistas en la cadena de Televisión CNN. Cuando se inventó que la falsa activista había sido secuestrada por el régimen sirio, tuvo repercusiones a nivel mundial hasta que se descubrió la verdad. Lo que ocurre en el mundo virtual, cada día influye más en la realidad, lo que resulta preocupante puesto que el usuario de redes sociales, blogs o Twittero, puede no tener preparación ser capaz de ver más allá de la pantalla del ordenador y calibrar las repercusiones de sus opiniones, impulsos y acciones. El aleteo de una mariposa en Internet llega a todas las partes del mundo en menos de un segundo, y es tan rápido el flujo de información, que el desmentido ha pasado a ser una de las informaciones más frecuentes. Esto además, provoca corrientes de opinión carentes de la más mínima reflexión, basadas sólo en lo que nuestro socialmedia nos ofrece. Si Ortega y Gasset teorizara ahora sobre la realidad del hombre y sus circunstancias, descubriría que casi un siglo antes, describió la realidad que el hombre iba a vivir a través de Internet. Un mundo en el que podemos determinar y escoger nuestras circunstancias a golpe de ratón, decidir que exista sólo lo que “me gusta” y borrar de la realidad lo que “no me gusta”. Internet pone a nuestro alcance todo el pensamiento, sin embargo, las redes sociales nos empujan cada vez más a un pensamiento sesgado. Que cada vez sea más evidente la Conciencia Global Virtual, implica que cada vez más pensamos todos de la misma manera, puesto que nuestras fuentes de información suelen ser las mismas. A golpe de ratón, en menos de un segundo decidimos si “me gusta” o “no me gusta” sobre aborto, leyes, terrorismo, política y temas que requieren mucha más reflexión. Como dijo Ortega y Gasset, mucho antes de describir la realidad que hoy vivimos,”lo menos que podemos hacer, en servicio de algo, es comprenderlo”.

 

Publicado en Heraldo de Aragón