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23/08/2012 · El milagro de Borja

Resulta curiosa la premura con la que desde el Ayuntamiento de Borja se quiere restaurar el Ecce Homo. Especialmente cuando durante años el mal estado de la pintura no les ha causado ninguna preocupación o sonrojo. Que ahora soliciten expertos profesionales para arreglarlo, denota poca visión artística (Es una obra menor y en muy mal estado) y poca visión emprendedora. La localidad de Borja se ha convertido en el fenómeno estival gracias a este simpático suceso. El mundo se ha hecho eco de la noticia que adelantó este periódico, y las redes sociales disfrutan con cada nueva ocurrencia que surge en torno al bautizado como “Ecce Mono”. La red ha convertido el suceso en lo más visto, comentado y parodiado del verano. Los hay que ya han sabido sacarle provecho vendiendo camisetas, los grupos de Facebook que piden que se le paguen derechos a la autora, los que quieren que decore una de las cúpulas del Pilar... Internet ha fabricado un fenómeno social en poco tiempo y en una encuesta es abrumadora la mayoría que pide que la obra se quede como está. Los dirigentes de Borja deberían sacar partido del asunto y plantearse que puede ser tan rentable como las “caras de Bélmez” o el “Palmar de Troya”, santuarios frikies de una nueva modalidad de “peregrinos bizarros”, que consumen tanto o más que los que buscan arte, paisajes o gastronomía. Al igual que hicieron los hermanos Chapman cuando sobrepintaron una serie de grabados de Goya, la autora del desastre ha multiplicado el valor e interés de la obra. ¿Se puede considerar también arte? Tras ver la bondad de las intenciones de la señora, y parafraseando a Oscar Wilde, no tengo duda: “En el arte como en el amor, la ternura es lo que da fuerza”.

 

Publicado en Heraldo de Aragón